Tanto los tratados históricos de VOLTAIRE (1694-1778), como sus ensayos dirigidos contra la superstición, la intolerancia y el fanatismo, resultan difícilmente disociables de sus relatos filosóficos. Si los relatos reunidos en -Cándido- (L 5528) se centran en la sátira del mundo europeo, cuatro de los cinco que alberga el presente volumen -ZADIG o el destino-, -Así va el mundo-, -Aventura india- y -El mozo de cuerda tuerto- forman parte de sus llamados ³cuentos orientales², subgénero muy grato a la Francia de entonces desde que, entre 1704 y 1717, Galland tradujera -Las mil y una noches-. En ellos, el ropaje exótico sirve a Voltaire para disfrazar sus invectivas sociales o sus privadas malicias. Completa el libro -El ingenuo-, pieza maestra de altura pareja a la de -Cándido-, en la que lleva a cabo una demolición sistemática de lo establecido, de las costumbres aceptadas y de la sociedad del momento como culminación del progreso.