La pintora Remedios Varo es una de las mujeres olvidadas en el exilio mexicano. Elementos como su relación con círculos anarquistas, su pertenencia al grupo surrealista, donde las mujeres no figuran en la lista oficial de sus miembros, o su llegada a un país que tardó mucho en desembarazarse de la influencia de Rivera y Kahlo, contribuyeron a que su figura y su obra quedaran en un segundo plano. Actualmente es el único caso de un artista extranjera cuya obra es considerada patrimonio nacional de México.