Santamaría Villagrasa, Mª Teresa
En el siglo XV, las influencias culturales mutuas entre el eje Valencia-Nápoles-Florencia, en la época de Alfonso el Magnánimo y los Médici, dieron lugar a una sensibilidad en materia de jardines -en Italia se llamó la arquitectura del verde- que tendría su origen en el arte topiario de la antigüedad, y siglos más tarde en la corriente que llegó a Italia desde Valencia con la topiaria de los cítricos, una aportación tan importante como desconocida, al jardín renacentista italiano. Si estas afirmaciones suenan audaces es porque la confirmación de esta teoría elevaría a la jardinería valenciana de mediados del siglo XV y a la técnica de sus jardineros, los lligadors d´horts, a uno de los papeles de obligada referencia en todo este proceso que, durante varios siglos marcaría el punto cumbre de la jardinería en el mundo occidental, con deslumbrantes jardines, colecciones de cítricos y orangeries en numerosos jardines europeos.
Este libro aporta una mirada inédita y profunda sobre el arte de la topiaria, no solo como técnica de jardinería, sino como lenguaje escultórico vegetal y expresión cultural viva. A diferencia de otros estudios centrados en lo ornamental o técnico, esta obra explora la topiaria desde una perspectiva histórica, simbólica y estética, trazando su evolución desde los jardines clásicos hasta su resignificación en el arte contemporáneo y el paisajismo actual.
La autora es una investigadora rigurosa y una narradora culta, apasionada por la historia del jardín, la botánica ornamental y la cultura visual vinculada al paisaje. Su formación multidisciplinar —que abarca el arte, la historia, la jardinería y la estética— le permite abordar la topiaria no solo desde una perspectiva técnica o histórica, sino como un fenómeno cultural complejo, que une naturaleza, geometría, poder y sensibilidad.
Con una escritura clara y a la vez erudita, la autora conjuga el rigor académico con la sensibilidad estética, y consigue que la topiaria —frecuentemente reducida a decoración— emerja como un verdadero arte vegetal con hondas raíces históricas y culturales. Esta capacidad de diálogo entre disciplinas, épocas y sensibilidades convierte su obra en una contribución única, tanto para el ámbito de la historia del arte como para el pensamiento paisajístico. Además la edición y el formato permiten resaltar las imágenes que ilustran los textos permitiendo al lector disfrutar de todo el arte que presenta.