Las cartas romanas de mosén Piña, su correspondencia familiar (1717-1718) en el catalán de Mallorca de aquella época, descubiertas por Román Pinya entre un manojo de papeles viejos, dan una imagen de los conflictos soterrados en una sociedad mallorquina donde la intolerancia hacia los «xuetas» provocaba situaciones de discriminación y represión profunda.