La doctrina y la obra de Adam Smith adquieren auténtico sentido entendidas, no solo dentro del movimiento intelectual ilustrado, del que formó parte, sino, además, impulsadas por los cambios constitucionales producido tras la Segunda Revolución inglesa, que él admiró. Estos ámbitos han constituido los campos primordiales de estudio de la autora, por lo que el interés del libro radica en que aborda aspectos desconocidos de la obra de Smith, situándolos en las transformaciones políticas de la recién instituida Gran Bretaña y en la evolución de la sociedad humana en su conjunto.