El interés por el cultivo del algarrobo se ha incrementado notablemente en los últimos años. El espectacular aumento del precio de la algarroba y el garrofín, la elevada resistencia de la sequía y la baja exigencia en cuanto a suelos, hace este árbol muy interesante como especie cultivada para la producción de algarroba y también como planta forestal, para la conservación de los suelos en zonas marginales de escasa precipitación tan frecuentes en el Mediterráneo.