Coordenadas del Paraíso es ante todo un desvelamiento: le descubre al lector un país, Irán, que probablemente ignore. Apoyándose en la experiencia de un viaje reciente, el autor contradice buena parte de nuestros prejuicios –«a nuestra cabeza acuden enseguida imágenes de guerras, desiertos, misiles y columnas de fuego y humo»– e indaga el pasado más remoto, también el riguroso presente, de una nación con un acervo cultural espléndido, inabarcable e insospechado.