El reconocimiento como "Ciudad de la Ciencia y la Innovación, 2016" ha premiado el compromiso de Granada con la potenciación de infraestructuras innovadoras científicas, tecnológicas y sociales que posibilitan el cambio de modelo productivo, la sostenibilidad económica y la mejora del crecimiento basado en el conocimiento. La distinción mira el presente y al futuro pero es inconcebible sin considerar el pasado de imbricación entre las instituciones dedicadas a la generación y difusión del conocimiento científico y la ciudad.