BECERRA HIRALDO, J; VARGAS LABELLA, C
De todas las hablas peninsulares, el andaluz es la única variedad dialectal de orígenes no primitivamente románticos. Se trata de una evolución in situ del castellano llevado a las tierras andaluzas por los colonizadores y repobladores a partir del siglo XIII y hasta principios del siglo XVI. Es, pues, un subdialecto castellano, en palabras de Zamora Vicente.
Las circunstancias históricas explican la presencia en el habla andaluza de numerosísimos arcaísmos y occidentalismos, debidos los primeros a la pervivencia mozárabe y los segundos a que la reconquista del territorio —excepto el reino de Jaén— fue debida a la acción conjunta de Castilla y León.