Antonio Cano, poeta turolense de los años treinta, regresa del silencio en esta antología, que por primera vez reúne su obra completa. Su voz, sorprendente y personal, habita la frontera entre la tradición clásica y las rupturas de vanguardia. Entre la disciplina del verso heredado y el riesgo de la experimentación, Cano compone un corpus que ilumina tanto el alma de la ciudad de Teruel ?el territorio se convierte en símbolo? como las tensiones culturales de su época. Sus poemas poseen un doble valor: estético, por la fuerza de su lenguaje y la intensidad de sus imágenes; y documental, por el modo en que capturan el pulso histórico y cultural de aquella década. En ellos se dibuja una cartografía íntima y, a la vez, universal: la memoria de un territorio poco representado en la literatura.